LA BÚSQUEDA
No solo en la noche nace la
oscuridad y las sombras, las imágenes fugaces con escenas de un recodo de aquel
discurso monótono del tiempo. Si se apagan algunos ritmos y se relajan las
sensaciones, la distancia de luz se va agrandando hasta ganar la orilla de las brumas
de encrucijados caminos. Y es sobre el espacio en blanco de los días cuando hay
que seguir trenzando la vida con la renovada ilusión que evite el silencio que
se abre sin palabras. Es la opacidad de los escollos y riscos recónditos lo que
produce la sorda resistencia a la resignación del naufragio, el que hay que
defender a brazadas, con ahínco del naufrago que quiere salvarse a pesar de la difícil
tormenta.
Solo así se puede conseguir que el tiempo
no suceda sin albergar la realidad de que la suerte sigue echada, y que el
corazón medita y teme las mentiras escondidas que embrutece el pensamiento de
etéreos silencios.
Por eso, hay que entregarse en hallar las
sedas de las miradas, el sentir la ternura del tacto, la dulce complicidad de los
besos, como aquellos que un día fueron a posarse en el alma donde anidan los
recuerdos; y la sincera voluntad de conseguir un poco de calor compartido al
reconocerse nuevamente para recorrer el oscuro tránsito que llevó al paisaje de ese mudo abismo.
Toda una declaración, salida no sólo de la experiencia
ResponderEliminarintuyo también de un corazón cristalino.
Un placer su lectura.
Un abrazo.
Gracias por esas palabras, que sirven de aliento y estímulo.
EliminarCierro los ojos, y dejo que mi alma se eleve,...... me inspira tanto lo que escribes, que me da la sensación , de que el corazón vuela hacia paraisos infinitos donde la felicidad hizo escala. Eres una persona con esa fibra tan sensitiva, que traspasas las palabras......sigue así y NUNCA cambies.
ResponderEliminarMi reconocimiento y mi admiración, por ser tan humano y tan buen escritor.
Estimada Marisa, se que son palabras de una buena amiga que tiene la virtud de entender la temperatura de las cosas escritas. Gracias por tu espontaneidad.
ResponderEliminarParece fácil descrito con esas sentidas y bonitas palabras, aunque muchas veces resulta un camino intransitable.
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